Evangelio del 13 de marzo

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 11,29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

No se le dará más signo

En la discusión anterior del texto lucano que nos ocupa, los contrincantes de Jesús, tras ser testigos de la curación de un demonio “le piden un signo del cielo para ponerlo a prueba” (11,16).  Jesús se ve interpelado a demostrar ante las autoridades religiosas que tiene poder.  Sin embargo, el profeta de Nazaret no se deja manipular  y en más de una ocasión les invita a que interpreten las señales de la naturaleza o los signos en la propia historia. Para ello, les remite a dos signos de esta, que les sugiere  leer: el del profeta Jonás que fue signo para los ninivitas, y el de la reina del Sur, también llamada la reina de Saba, que vino de los “confines de la tierra” buscando la sabiduría de Salomón” (1 Re 10,1-13;2Cr 9,1-29).

En cuanto al signo de Jonás, llama la atención que no nos presenta el acontecimiento espectacular y milagroso de sobrevivir tres días en el interior de una ballena, anuncio por otra parte de la Resurrección de Jesús. Lucas muestra el episodio de Jonás como el signo de la conversión de los ninivitas por la predicación del profeta, Con este relato se muestra la posibilidad de los no judíos de alcanzar el perdón de Yahvé. Dios no cierra sus puertas a nadie. Él espera a la puerta del corazón de cualquier hombre o mujer “de toda raza, lengua, pueblo o religión”.

El signo de la reina de Saba es la historia de una mujer extranjera que llena de preguntas se pone en camino desde el otro lado del mundo en búsqueda de respuestas que intuye le dará el sabio rey israelita. Esta mujer es capaz de buscar la verdad en un extranjero porque cree que la ha recibido de su Dios.

Ambos signos de la historia no hablan de israelitas o judíos ortodoxos y fieles a la Ley de Dios y a la praxis del culto en el templo, sino que nos hablan de extranjeros, o lo que es lo mismo a personas no pertenecientes al pueblo de Dios los cuales son resaltados como modelo de conversión y de búsqueda de la sabiduría. Con ellos Jesús manifiesta que su Padre acoge a todas las personas, sea cual sea su origen, y los integra como miembros de su pueblo, aunque les pese a los judíos cumplidores que apelan a sus méritos para el encuentro con el Dios de Israel.

La llamada de atención de Lucas con estos signos va dirigida a la “generación malvada” que exigen  signos extraordinarios fuera de los  cauces normales de Dios: la naturaleza y la historia y no aceptan la Palabra de Jesús como Palabra que viene de Dios. Jesús no les echa en cara su pecado, sino su ceguera. Teniendo las Escrituras, tenían la clave para abrirse a la luz que trae Jesús a través de la proclamación de su Reino y sin embargo permanecen anclados en la oscuridad esperando signos milagrosos que los saquen de ella. No son capaces de ESCUCHAR ni de VER. Puede que a nosotros nos ocurra en ocasiones lo mismo, y nos creamos que todo lo tenemos ya conseguido ¿Acaso, a veces, no muestro mis méritos ante Dios Padre-Madre y le reclamo milagros espectaculares sin hacer el intento de descubrir sus signos en la naturaleza o en la historia? En este tiempo de Cuaresma se nos invita a rastrear sus SIGNOS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *