Evangelio del día 18 de octubre del 2018

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,1-9
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “Está cerca de vosotros el reino de Dios.”»
Palabra del Señor

REFLEXIÓN
¡Poneos en camino!
Bien sabemos que a los predicadores del evangelio de cualquier época, les puede pasar lo mismo a que a Jesús. “No es el siervo mayor que su señor, ni el enviado mayor que quien lo envía”. Jesús elige a otros setenta y dos y les envía a predicar su evangelio: “¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos”. Eso le pasó a su Jesús en su predicación. Algunos le aceptaron y le acogieron a él y a su mensaje, pero otros le rechazaron como los lobos a los corderos y hasta llegaron a matarle. Esa misma experiencia la tendrán sus discípulos. Serán aceptados por unos y rechazados por otros. Sabiendo además que Jesús les envía para que conviertan a los lobos en corderos, cambien su corazón agresivo, de piedra, de enemigo, por un corazón de carne, lleno de amor, de hermano… como el de Cristo.

Celebramos la fiesta de San Lucas, quien ha sabido plasmar por escrito, en su evangelio, la figura de Jesús de Nazaret y su estancia en nuestra tierra. En los Hechos de los apóstoles nos presenta las vivencias de las primeras comunidades cristianas, con especial mención a las correrías apostólicas de San Pablo, del que fue fiel colaborador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *