La Diócesis de Yopal, hizo presencia en el Pre-sínodo de la Amazonía

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Sonia Aguirre, profesional de apoyo en la Vicaría de Pastoral, de la Diócesis de Yopal, representó nuestra jurisdicción eclesial.

La segunda Asamblea pre-sinodal de la Amazonia colombiana se llevó a cabo los días 4 y 5 de octubre, en Puerto Inírida, en el suroriente del país, con la participación de cerca de 90 delegados de nueve jurisdicciones eclesiásticas de Colombia (Leticia, Mitú, San José del Guaviare, Granada, Puerto Gaitán, Puerto Inírida, Puerto Carreño, Yopal y Villavicencio) y comisiones de Ayacucho (Venezuela) y Sao Gabriel da Cachoeira (Brasil).

“Señor Dios y Padre nuestro, esta asamblea pre- sinodal de la Amazonía congregada en Inírida te renueva con todo el sistema vivo de la amazonia su más profundo anhelo de vivir en armonía, de cesar de causarle daño y si a comprometerse a cuidarla guardarla y protegerla como nuestra casa común, con entrañas de misericordia, compasión, ternura y bondad”.

Con esta oración a cargo de Monseñor Joselito Quiñonez, obispo de Puerto Inírida, se dio apertura el 4 de octubre a la asamblea pre-sinodal, cuyo objetivo es la preparación del sínodo para la Amazonia.
Los saludos inaugurales estuvieron a cargo de Monseñor Oscar Urbina, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Dora Cecilia Ramos, representante de las congregaciones religiosas en la REPAM, Kelly Acosta, representante de las comunidades indígenas, y el señor Libardo Guiza, representante del campesinado amazónico.

La dinámica de la Asamblea estuvo motivada por el método ver, juzgar-discernir y actuar.

También se hizo un acercamiento sobre el hecho de compartir los saberes ancestrales, de poder entender el acto litúrgico respetando las cosmovisiones, incluyendo la pluralidad étnica del lenguaje y considerando la evangelización en relación con el respeto a la autonomía de los pueblos indígenas.

Por último, se rescató que la permanencia de la Iglesia, a través de la evangelización y del elemento educativo, es muy positivo para los pueblos. Se identificó a la Iglesia como una aliada para defender sus derechos, sus territorios: “es bello saber que los pueblos tienen a la Iglesia como un aliada fundamental al caminar de la mano con los pueblos indígenas y comunidades campesinas”, dijo un líder de la comunidad indígena Sikuani.

Queda como desafío adaptar los ritos de iniciación cristiana para que la cultura inculture el Evangelio y transforme vidas. Viendo la necesidad de una Iglesia con rostro amazónico, esta debe valorar la identidad de los laicos y su original dignidad.

Adaptado de: REPAM

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